La luna
La luna dejaba ver la claridad cautiva de la noche. Ella no pudo escaparse de aquel embrujo que desquició para siempre sus ordenados pensamientos. Porque el hombre le dio un beso tan dulce que alejó su pena. Entonces ella pensó que hay cosas en la vida que son como la lava, algo que nos alcanza más pronto de lo que imaginamos, algo que nos toca a pesar de todo el esfuerzo que dediquemos a tratar de evitarlo.



