De que nada se sabe
sábado, 17 de mayo del 2008 a las 04:58
La luna ignora que es tranquila y clara y ni siquiera sabe que es la luna; la arena, que es la arena. No habrá una cosa que sepa que su forma es rara. Las piezas de marfil son tan ajenas al abstracto ajedrez como la mano que las rige. Quizá el destino humano de breves dichas y de largas penas es instrumento de otro. Lo ignoramos; darle nombre de Dios no nos ayuda. Vanos también son el temor, la duda y la trunca plegaria que iniciamos. ¿Qué arco habrá arrojado esta saeta que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?




Comentarios sobre De que nada se sabe
cumbre no sabidas
porque los hilos de la saeta ya no guian
cumbre tan soñadas
voladas en libertad
porque en esos hilos que las remontaron
tan solo guiaron sus vuelos de alturas
no sus horizontes de sueños
luis maria