Palabras al viento
El helecho vestido en verde otoñal la saludó complacido. La calidez y la luz reinaban en los rincones del hogar.
El helecho vestido en verde otoñal la saludó complacido. La calidez y la luz reinaban en los rincones del hogar.
Amaré sin fin
a esa cosa indefensa ,eterna,
no soñada
si hecha realidad en un suspiro
amaré en esa palabra
del diccionario maldito
que no sabe identificarla
sin sentir el sentimiento
tan solo la pone en esas letras muertas
que del significado que dan
no sirve
para nada sirve
y si amaré sin fin
en cada respirar, en cada despertar
en cada agotamiento del día
cuando la luna serena me lleva al sueño de mi calma
y si amaré sin diccionario
sin palabras
sin suspiros
sin sueños
sin estar o tal vez estando
si amaré tan sólo por una sola causa,
por estar vivo
( Derechos reservados)
Fuera de la casa, sobre un balde, la canilla dejaba caer una, dos, tres gotas separadas. Las altas hojas de la palmera danzaban al sol mientras ellos murmuraban sobre sus vidas pasadas. Gracias a esas charlas, la luz se derramó en rincones y oquedades.
La casa es un resumen del mundo, enorme, casi imposible de conocer del todo. Exprimida y vuelta a enriquecer gracias a los cuidados que impiden su agotamiento.
ISBN: 987-554-000-5
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.
El disco seductor reflejaba en el borde de una nube convirtiéndola en una franja de luz, en una ardiente isla sobre la que no había pie que pudiera asentar su planta. Los pájaros hicieron un alto en su cantar y la mariposa posada sobre un jazmín, trazó su sueño azul en el aire.
Un rayo anaranjado y luminoso,
proveniente del disco seductor
que atrapa corazones solitarios,
entró por el alféizar de mi estancia.
.
Esperé que su luz, ¡petrificase
este rostro de cera que me envuelve!,
que su acaramelada voz de musa
¡como salvaje estruendo a mi llegara!
.
Más sentí desfortuna nuevamente.
Mi apenado vergel, feliz, crecía
y crecía atrapado por su abrazo.
.
La fría tempestad encontró oasis.
De nada me sirvió la cobardía
de buscar la traición de la alta dama.
.
A la bella Lía, "Non seulement la solitude regarde à la lune"
![]()
Hay que volar con fuerza, desafiando la tormenta y sostener la firme creencia que más allá de la confusión brilla el sol.
Suscríbete al Feed RSS 
También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces: