Palabras
jueves, 18 de junio del 2009 a las 19:42
- El horizonte se estrechaba, desaparecía y se volvía a elevar. Cada ola significaba un obstáculo a la navegación. Cuando topaba con la cresta de alguna, el bote se escabullía y al fin llegaba a enfrentar la amenaza inminente. Mientras se inclinaba para achicar el agua del bote, se preguntaba por qué estaba ahí.



